Me siento, de verdad, muy bien recibido en esta casa que, gracias a su generosidad, también siento mía: Sostuvo Cesar Camacho Quiroz..
Gracias por abrir, franca y fraternalmente las puertas de “la
campesina”, como decimos coloquialmente quienes la conocemos de cerca.

Decía Flores Magón: la conquista de la tierra es la base de todas las demás libertades.
Hace más de 100 años empezó una gran causa, que fue finalmente la
que le dio cauce y destino al movimiento revolucionario. Fue el
detonador, pero también fue una especie de estrella polar para evitar
que se perdiera el movimiento revolucionario en el camino y que
pudieran pervertirse sus propósitos centrales.
Pero eso, como muchas otras cosas, merced al ingenio del PNR,
primero, del PRM después, y ahora de nuestro querido PRI, el
encauzamiento debido. Todos tenemos presente el año de 1938 en que se
creó la CNC, bajo la dirigencia del profesor Graciano Sánchez, su primer
secretario General; como también tenemos presentes el tino, el talento y
la agudeza de quien sabía mirar al futuro, el siempre recordado,
siempre necesario entre los mexicanos: Lázaro Cárdenas del Río.
Es importante decirles que para el PRI, no para el PRI de las
siglas, de un lema o de un emblema sino para el PRI de carne y hueso que
integramos ustedes, nosotros, todos, son importantes sus pilares, que
le dan sentido y profundidad. Uno de ellos, el sector agrario, tiene no
la única pero sí la más importante de sus organizaciones de campesinos,
la CNC, que siempre se encarga de darle respaldo y solidez a los
planteamientos del partido, pero también se encarga, como una especie de
custodio de la fe priista, de que no nos vayamos por sitios equivocados
y así cumplamos con los principios de la Revolución que no se quiere
quedar en un catálogo de pretextos y demandas incumplidas.
Sin la CNC no hay PRI, y esperemos que el PRI sea necesario para que haya un México para todos.
Queridas amigas y amigos:
Ya lo decía mi querido y respetado amigo Gerardo Sánchez: la XXI
Asamblea que terminó en marzo pasado, nos ayudó a muchas cosas, pero
entre otras a dos: a tener un partido más abierto, más moderno,
recogiendo lo mejor de su historia, pero mostrándose absolutamente
dispuesto a abrirse a nuevos liderazgos, a evitar atavismos que se
conviertan en ataduras para hacer del nuestro un partido más ágil y
competitivo. Lo logramos.
Además, y no menos importante, la necesidad de actualizar los puntos
de vista, la posición ideológica y práctica de nuestro partido frente a
los retos nacionales. Lo estamos logrando.
Un partido se dedica a ganar elecciones, pero seríamos sólo un
partido de pragmáticos si queremos ganar elecciones y no decimos para
qué.
Queremos ganar elecciones para convertir un proyecto de país en
realidades tangibles, en logros de todos los días para los priistas y
para todos los mexicanos.
La política, como la vida, es un devenir eterno.
Por eso, el México de 1929, cuando nos fundamos, no es el mismo que
tenemos en 2013. El desafío, entonces, es que, manteniendo inalterables
nuestros principios y valores, tengamos el ingenio, la inteligencia y
capacidad de concreción para que sean los principios y la Constitución
los que le resulten útiles a los mexicanos.

Por eso, que no haya duda: En este tiempo, especialmente retador,
desafiante, pero también rico en oportunidades, el PRI no se va a
equivocar. Vamos a seguir impulsando las reformas transformadoras a las
que se comprometió y está cumpliendo un compañero de nosotros: Enrique
Peña Nieto.
Se dice que cambian las cosas, que evolucionan los seres vivos, pero
se transforman las personas, eso es lo que estamos haciendo en el PRI:
queriéndonos transformar. No podríamos transformar a México si no nos
transformamos primero nosotros.
Por eso, me da mucho gusto, y hoy quiero aprovechar la oportunidad
para hacer una expresión de reconocimiento y felicitación a las
legisladoras y los legisladores cenecistas, a los del Congreso de la
Unión así como a los legisladores locales, integrantes del poder
revisor de la Constitución. Estamos reivindicando la tarea de los
legisladores.
Parlamentar es hablar; hablar para entenderse; hablar para construir
acuerdos, y en el PRI, siempre habrá gente dispuesta a escuchar y
siempre lista para ser escuchada. Gente dispuesta a construir acuerdos,
habida cuenta de que nadie es dueño de la verdad.
Pero hay algo que nos hace mejores que los demás: el sentido de responsabilidad.
Las reformas en materia Educativa, de Telecomunicaciones y de
Competencia Económica así como la que reforma al Sistema Financiero -que
hará que haya más crédito, más barato y, sobre todo, que fluyan los
créditos de la banca de desarrollo, pues es una contradicción que siendo
la banca que maneja recursos fiscales, es tanto o más complicada que la
banca comercial y, si a un sector ha afectado, es a los campesinos de
México-. Las anteriores son reformas que se están incubando, pero ya
vienen dos más de las que quiero hablar pues sé que el Secretario de
Energía ya compartió a ustedes el estado de situación, un diagnóstico
duro y puro del sector energético.
Todos queremos a Pemex como a México, pero todos los queremos mejor; Por eso, a grandes males, grandes remedios.
Por ello, estamos impulsando reformas de hondo calado, no reformas
cosméticas que se van tan rápido como llegan. Hoy mismo tenemos la
oportunidad histórica de concretar un ejercicio de responsabilidad por
México y el presidente Peña sabe, y sabe bien que cuenta con sus
compañeros legisladores del sector agrario.
Vienen tiempos complejos, vienen tiempos en los que muchos buscarán
aprovechar para decir verdades a medias que acaban siendo mentiras
completas tratando de confundir. No lo van a lograr porque el reto de la
comunicación que asumimos los priistas, incluidos sus sectores y
organizaciones, nos van a permitir reproducir correctamente, las
bondades de las reformas que buscan hacer de Pemex una empresa de clase
mundial, pero tan mexicana como lo ha sido desde su creación; Nos van a
permitir que cualquier capital- además del capital público que ingrese-
esté sometido a las reglas del gobierno, y que, siendo un área
estratégica de la economía, nadie pueda tomar decisiones si no el
gobierno de México para bien de todos los mexicanos.
Hay que decirlo fuerte y claro: vienen tiempos retadores en los que
tenemos que dar la cara, en los que tenemos que ir a los medios; y si se
necesita, ir a las calles para hacer valer los puntos de vista de los
priistas, que somos muy institucionales, pero que también decimos cosas,
si se necesita, fuerte y quedito para que todo mundo las escuche.
Habrá tiempos para reivindicar la figura de Cárdenas, porque es el
gran expropiador de la industria petrolera; quien, siendo,
extraordinariamente nacionalista y protector de los intereses de los
mexicanos, lo hizo inteligentemente.
Y la otra reforma, la Fiscal o Hacendaria, que va de la mano con la
energética porque al final el denominador común es que ambas son
reformas económicas.
Nos importa mucho lo electoral, y le vamos a entrar; nada más que la
reforma Electoral nos importa fundamentalmente a los políticos mientras
que las reformas económicas le interesan a toda la gente. Así, primero
la gente y después los partidos, aunque sea el nuestro.
Por eso, eventualmente, vamos a ver los temas electorales en un
periodo extraordinario; pero vamos fuerte y con argumentos por delante
para reivindicar las reformas económicas que tienen que tienen que ir de
la mano como son la energética y la fiscal; pues corremos el riesgo de
que si no se aprueba la reforma energética en el periodo de sesiones,
que inicia en septiembre, entraría en vigor en 2015.
Hay que hacerlo, pero hay que hacerlo ya. Y hay que hacerlo bien.
Hay que hacerlo pronto y hay que hacerlo de cara a los mexicanos,
sabiendo tanto ustedes, como yo, que todo lo que decimos y hacemos lo
hacemos en una vitrina, que no tenemos nada que ocultar pero sí mucho de
que hablar pues, cuando la gente hace las cosas bien, que lo escruten,
que lo revisen, que lo verifiquen, porque habrá sorpresas agradables.
Aquí nuestro único interés es el interés superior de la patria.
Por eso, reitero: gracias y felicidades a las legisladoras y a los
legisladores del Congreso de Unión y de los estados por lo que han hecho
en favor de las reformas transformadoras que impulsa Enrique Peña. Y
gracias por anticipado por lo que harán con su voto razonado,
inteligente, informado, bien difundido: así son los votos de los
cenecistas. Por ello, celebro este encuentro de legisladores y me
felicito por la fortuna de ser un convidado, uno de ustedes, uno de sus
pares.
Aquí estamos, porque lo que nos abraza a todos, es la militancia; La
militancia que nos hace importantes en tanto cada uno cumpla con su
deber. Y quiero esta tarde, destacar el cumplimiento del deber de uno de
ustedes, porque siendo un político formado en la campesina, ha logrado
con el respaldo de ustedes sus buenos resultados, no sólo la autoridad
formal de un nombramiento sino la autoridad moral; Querido Gerardo, te
abrazo con afecto y me precio de ser tu amigo. Gracias.
Termino diciéndoles que hay mucho por hacer, pero nadie que se haya
involucrado en la política supondría que las cosas serían distintas.
Todos sabemos que los retos son formidables, pero las oportunidades son
irrepetibles.
No solamente estamos viviendo una época de cambio sino que estamos
viviendo un cambio de época, de acontecimientos que van a calar hondo en
la historia del país.
Así como 1938 sigue siendo recordad por la expropiación petrolera,
seguramente 2013 con ustedes como actores, será recordado como un año de
reactivación económica gracias a reformas que son, al mismo tiempo,
inteligentes y audaces.
Para grandes proyectos se necesitan grandes personas, qué bueno que
tenemos un timonel en Los Pinos que sabe no sólo por dónde transitar
sino a dónde queremos llegar, y que tiene una tripulación fiel entre la
que se cuentan las cenecistas y los cenecistas.
Ustedes, nosotros, todos, vamos a entrarle y a entrarle fuerte para seguir transformando a México.
La gente, mucha gente, tiene razón: no puede esperar más. Vamos haciéndolo juntos